Benito y un Halftime Show inolvidable
Por: Vilmania Oviedo López.-
Mgtr. Industria del Entretenimiento
Es innegable que la energía latina comenzó a sentirse con fuerza en el Super Bowl LIV, celebrado el 2 de febrero de 2020, cuando Shakira y Jennifer López tomaron el escenario del Halftime Show. Juntas hicieron historia: cada una, desde su identidad y trayectoria, demostró por qué son consideradas dos de las divas latinas más influyentes de todos los tiempos. Aquella noche también invitaron a J Balvin y Bad Bunny, marcando un antes y un después en la representación latina dentro de la industria del entretenimiento anglosajón.
Fue la primera vez que dos artistas latinas encabezaron juntas el Halftime Show del Super Bowl.
Este 2026, en el Super Bowl LX (8 de febrero), presenciamos algo nunca antes visto. Benito Antonio Martínez Ocasio, puertorriqueño de nacimiento, logró que el Super Tazón hablara español y se rindiera ante el magnetismo de la música y la cultura latina. Una cultura construida por su gente, su trabajo y el coraje de migrar hacia lo grande y lo desconocido, redefiniendo con hechos qué significa realmente “Make America Great”.
Lo que vimos no fue solo un espectáculo musical: fue una protesta elegante, un mensaje geopolítico claro y directo, sin confrontaciones territoriales pero con una verdad contundente: todos los países del continente somos América. Esa idea se materializó en escena con símbolos y presencias poderosas: Lady Gaga, vestida por el diseñador dominicano Raúl López (De la marca LUAR) con un vestido azul cielo como diciendo “a todos nos cubre el mismo cielo” cantando y bailando salsa; Jessica Alba y Pedro Pascal disfrutando del party de marquesina en la casita; junto a Cardi B, de raíces dominicanas, y la colombiana Karol G.
El mensaje “Together we are America” apareció como eje conceptual del cierre del show.
También vimos a Bad Bunny en uno
de los escenarios más codiciados del planeta, vestido de blanco como símbolo de
paz y utilizando Zara, una marca fast fashion no luxury y, además, con nombre en
español. Una decisión cargada de intención: elevar nuestro idioma y nuestra
cotidianidad al estándar más alto, allí donde siempre hemos querido ver
reflejada nuestra esencia.
El performance fue un
tributo a lo mejor de Latinoamérica y el Caribe. Y entonces llegó la gran
sorpresa: un gesto de respeto, admiración y homenaje a quienes abrieron camino.
La prueba viviente: Ricky Martin, en el patio de la casita, entre matas de
plátano y sillas plásticas, interpretando con intención, sentimiento y potencia
vocal “Lo que le pasó a Hawái” escrita por Renee Perez mejor conocido como
Residente, a quien también Bad Bunny rindió homenaje incluyendo su obra en el
set list del halftime show. Para los latinos y especialmente para Puerto Rico fue
Ricky quien mostró al mundo el talento y la fuerza del Caribe. Hoy celebramos a
un Bad Bunny de 31 años llevando nuestra música al Super Tazón, pero hace 25
años lloramos de emoción viendo al primer latino interpretar la canción oficial
de un Mundial de Fútbol con “La Copa de la Vida” (1998). Ese pionero fue Ricky
Martin.
Así mismo, El Conejo Malo rindió homenaje a los verdaderos arquitectos del movimiento urbano latino. Desde la casita, en pleno party de marquesina, se escucharon fragmentos de canciones de Daddy Yankee, Tego Calderón, Don Omar y Héctor El Father, íconos que abrieron el camino cuando el reguetón aún era marginado y resistido por la industria. No fue nostalgia gratuita: fue un acto de reconocimiento y gratitud, un recordatorio de que ningún fenómeno global nace solo. Bad Bunny dejó claro que su éxito es heredero de una generación que convirtió la calle en escenario y la identidad caribeña en bandera.
Bad Bunny se convirtió en el
primer artista en cantar un Halftime Show completo prácticamente en español.
El acto inició con la icónica
frase popularizada por Anthony Santos, desde República Dominicana: “Hoy se
bebe”. Hubo una boda real en pleno show; despertó a un niño dormido durante
la ceremonia, aferrado a un balón de football; Bad Bunny subido a un
poste, buscando señal telefónica durante un apagón; envió un saludo especial a
sus vecinos de la República Dominicana; y un momento íntimo y simbólico donde
entregó el Grammy que acababa de ganar a su versión niño, cuando todo lo que
hoy es su carrera no era más que un sueño. Así sentó las bases para una frase
que resonó como manifiesto generacional: “Nunca dejé de creer en mí, así que
tú también debes creer en ti.”
Este primer artista latino en
cantar íntegramente en español durante el Halftime Show marca un hito
histórico. Demuestra que, cuando los latinos se unen, son capaces de lograr
proezas extraordinarias. En solo 15 minutos de performance hizo el resumen
exacto de lo que significa ser latino, y para cerrar, mencionando a todos los
países del continente americano mientras aparecían todas nuestras banderas, El
Conejo Malo dejó claro que el trabajo, la fe, las costumbres y la alegría
latina constituyen una potencia cultural a la que el mundo siempre deberá
prestar atención.
“The only thing more powerful than hate is love.”
Esta frase se vió durante el show, y seguramente habla la
verdad...
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